¿Qué pasa cuando el niño es quien hace la intimidación escolar (bullying)?

Empecemos por reconocer qué es la intimidación escolar.

Es un tipo de agresión en la cual una o más personas van contra una o más víctimas de manera repetida, pues existe un desbalance de poder entre quien hace la agresión, que se muestra más fuerte física, emocional y socialmente, y quien recibe la agresión, que se muestra más débil física, emocional y socialmente y usualmente no sabe cómo defenderse. Pero hay un tercer rol que es el del espectador, quien observa estas conductas agresivas y puede optar por una postura activa o pasiva frente a ellas.

La intimidación escolar se puede presentar de las siguientes formas:

  • Física: golpes, puños y patadas.
  • Verbal: insultos, apodos ofensivos y amenazas.
  • Relacional: crear chismes para que la persona se quede sin amigos.
  • Virtual o ciberacoso: enviar mensajes de texto de burla o utilizar las redes sociales para lograr los mismo objetivos de la intimidación presencial.

Hay que reconocer la diferencia entre bromear e intimidar. Las bromas son situaciones divertidas para las personas involucradas, mientras que en la intimidación el contenido de la broma es hostil, produce malestar en la persona a la que está dirigida, se repite constantemente y se caracteriza porque una persona tiene más poder frente a la otra persona, que es la que recibe la broma.

Creemos que es muy importante hablar sobre la intimidación escolar porque de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es un fenómeno frecuente, y en esta ocasión queremos hablar un poco más sobre el agresor, es decir, la persona que intimida.

Se ha hecho evidente que estos comportamientos son el resultado de unas formas de crianza donde hay poco respeto, maltratos y agresiones.

Cuando un niño es maltratado pueden suceder dos cosas: la primera es que empiece a verlo como algo normal, que se lo merece y entonces se vuelve un niño sumiso. La otra situación es que se vaya en contra del otro como una forma de sacar la frustración que le genera recibir el maltrato.

Por otro lado, las investigaciones más recientes demuestran que el papel de los observadores es fundamental para fortalecer o debilitar la intimidación si éstos toman una postura activa frente a las agresiones como:

  • Avisar a un adulto.
  • No observar.
  • Parar la intimidación.
  • No participar en la intimidación.

Ahora bien, como padre y madre ¿qué puedo hacer si me entero de que mi hijo intimida a otros?

Queremos resaltar que la clave es la comunicación. Estos son algunos consejos que podemos darte:

les recomiendo este video con la doctora Natalia Cardenas, experta en este tema

.YouTube. LO QUE NO SABES DEL BULLYING con Natalia Cardenas. Conferencias ACTÍVATE. Emitido en directo el 9 mar 2022 https://www.youtube.com/watch?v=bPbpJpSLuqg