Las enfermedades respiratorias son muy frecuentes en los niños, sobre todo cuando hay un clima lluvioso frecuente, lo que puede ocasionar un brote de enfermedades o “gripas” como comúnmente las conocemos.

¿Cuáles son los virus más comunes? ¿Cómo reconocer los síntomas? ¿Qué hacer en estos casos? Y ante ¿cuáles signos de alerta hay que ir a urgencias?

A continuación, te respondemos estas preguntas para que estés preparado.

En primer lugar, debes saber que cuando los niños son muy pequeños (menos de 2 años) sus cuerpos apenas empiezan a crear defensas contra los virus y bacterias, siendo ayudados de manera importante por la lactancia materna, su fase oral de exploración y las vacunas, las cuales se ponen en su mayoría en este tiempo para prepararlos para la etapa preescolar donde vivirán una epoca mas compleja en ese sentido.

La guardería es el lugar donde nos preparamos para la vida escolar, allí sus mejores profesores serán los mismos compañeros con quienes compartirán no solo juguetes y alimentos sino también enfermedades.

Las enfermedades respiratorias se producen por virus, como: Parainfluenza, influenza, meta neumo virus, adenovirus, entre otros. Y en ocasiones, bacterias como micoplasma, que pueden actuar como coinfección, lo que quiere decir que mientras el virus enferma, las bacterias también entran al cuerpo y aumentan los síntomas que el virus ocasiona.

La gripe es la enfermedad más común, pues es sumamente contagiosa, ya que se transmite al toser y estornudar cuando expulsamos gotas que hacen que los virus se rieguen rápidamente.

Al ser un virus, no tiene un tratamiento específico, más que tratar los síntomas que provoca, que son (típicamente):

  • Congestión nasal (mocos)
  • Tos
  • Escurrimiento nasal (agua que sale de la nariz)
  • Fiebre los primeros 3 días
  • Malestar general (sentirse cansado o sin ganas)
  • Inapetencia (sin ganas de comer)

¿Cómo manejar los síntomas?

Cuando los niños son muy pequeños y todavía no saben sonarse hay que ayudarlos a sacar todo ese moco mediante un lavado nasal, que se realiza con una solución salina y que el médico pediatra puede enseñar a los padres a hacerlo. El lavado nasal les ayuda a respirar bien y a que también puedan comer.

Las primeras 3 noches son difíciles, debido a la fiebre y la gran cantidad de moco que dificulta la respiración. Luego viene la fase de recuperación que puede durar hasta 10 días, durante los cuales los síntomas pueden seguir mientras el cuerpo se recupera totalmente. Estos síntomas residuales son normales.

Recuerda que como la gripa es un virus, no se trata con antibiótico (usado solo para bacterias), así que no automediques a tu hijo.

Por otra parte, si el niño está en la guardería, mientras esté enfermo o en fase de recuperación, lo ideal es que guarde reposo hasta cumplir las 2 semanas. Así evitarás que contagie a otros niños y que se vuelva a enfermar si otro niño lo contagia de cualquier otro virus.

Ante los siguientes signos de alarma es necesario ir a urgencias:

  1. Si el niño tiene entre 1 mes y 1 año, no tiene fiebre ni mocos y tiene más de 50 respiraciones en 1 minuto.
  2. Si tiene más de 1 año y menos de 4 años, no tiene fiebre ni mocos y tiene más de 40 respiraciones en 1 minuto.
  3. Si se le hunden o se le marcan las costillas y no tiene fiebre ni mocos.

Otra situación es si un niño tiene más de 3 días con fiebre, es necesario primero consultar con el pediatra.

Entonces, recuerda que los virus se propagan rápidamente en ambientes húmedos y cuando hay cercanía o contacto entre las personas (guardería y colegio).

Los síntomas respiratorios se tratan en casa, con el lavado nasal, la buena alimentación y el reposo.

Solo si hay signos de alarma, hay que acudir a las urgencias, y si la fiebre continúa después del 5º día, consulta al pediatra.

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