Carta de tu bebé prematuro

Hola papitos:

Estoy muy feliz de llegar a hacer parte de esta familia, sé que me han esperado con ansias y que han estado preparándose para mi llegada. Pero mi viaje se adelantó y en algunas cosas necesitaré su apoyo:

Quizás debamos quedarnos algunos días más en el hospital, pues los doctores necesitan confirmar que puedo respirar y alimentarme solito.  No apresuren nuestra salida, los expertos nos dirán cuándo es el momento adecuado.

Es necesario que sigamos realizando los ejercicios que me enseñaron en el hospital para que mi lengua, mejillas y otros músculos me permitan succionar y deglutir bien, y así asegurar mi nutrición y crecimiento. Quizás sea necesario también que algún experto nos acompañe en este proceso.

La barriguita de mamá era muy tibia, estaba cerquita de su piel y me arrullaba con el sonido de su corazón ¡Era un lugar muy cómodo y placentero! Ahora que salí de mi cuartito, quiero seguir sintiendo la piel de mis papitos recostado en su pecho y abrigado por sus brazos, mientras me recuerdan lo mucho que me aman.

Mi piel intenta comprender qué sucede, ayúdame a entender el contacto físico y a reconocer tu amor a través de masajes suaves. ¡No temas, no me quebraré! Tus manos, tus dedos y tu piel saben cómo hacerlo.

¡Aún no comprendo lo que ustedes dicen, pero suena tan lindo! Me encantan sus voces, aunque no se lo que dicen pienso que debe ser algo bonito pues parece melodía.

También me gusta escuchar música suave, aquella con sonidos de la naturaleza me tranquiliza mucho, y al mismo tiempo ayuda a que mis oídos comprendan lo que es escuchar.

Mis ojitos todavía no están preparados para recibir luces fuertes (recuerden que estoy despertando sorprendido en medio de un sueño placentero).

Poco a poco pueden mostrarme el mundo que habitan, comencemos con colores suaves.

Mi olfato es muy sensible, reconozco tu aroma y el de papá. ¡Me encanta!

No quiero muchas otras personas visitandome y tocándome (ya habrá tiempo después, cuando esté más fuertecito).

Mis defensas aún son débiles y pueden traer de la calle “bichitos” que mi cuerpo aún no está preparado para combatir. Todos deben lavarse manos y cara para acercarse a mí, y evitar venir a casa si estuvieron en ambientes poco seguros.

Algunos de mis músculos quieren seguir durmiendo, será necesario que me enseñen con algunos movimientos muy suaves cómo debo moverme. Mi cabeza, mis bracitos, mis piernas, mis deditos, mientras me recuerdan cómo se les dice a estas partes del cuerpo. Aprendamos algunas canciones para esto.

Confío plenamente en ustedes, sé que al principio deben estar asustados (yo también lo estoy) pero cada día ustedes aprenderán a observar y detectar cambios y a entender signos de alerta. Nunca estarán solos. Los expertos los acompañarán y orientarán.

Todo estará bien, pero necesito desatrasarme de unas cuantas “tareas” que no alcancé a terminar porque mi viaje se adelantó. Necesito de su amor y paciencia para lograr ponerme al día.

💖

Por: Lina Maria Giraldo Ardila.
Fonoaudióloga especialista en pedagogía

 

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